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DE LA MÁSCARA DEL EGO A LA AUTOESTIMA

Tuve que estar en terapia para identificar que tengo rasgos de personalidad que no era capaz de reconocer o que ignoraba inconscientemente, tal vez , porque eran aspectos de mí que me hacían sentir muy vulnerable o poco valioso. Fui un niño que escuchó frecuentemente que era el consentido por ser hijo único, frase que tal vez, en ese momento me daba cierta sensación de valía y merecimiento. Tanto que hoy puedo decir que ser consentido es una de las maneras en las que me gusta sentirme al relacionarme con los demás, prácticamente se convirtió en uno de los rasgos de mi personalidad. Lo que no sabía, era que este rasgo podía verse desde otra perspectiva. Recuerdo que en una sesión de mi terapia dije algo que fluyó de manera muy espontánea, y que al decirlo causó un impacto en la manera en la que siempre me había visto a mí mismo. Le dije a mi terapeuta; no recuerdo por qué motivo; que soy egocéntrico y que me gusta recibir atención. Hoy escribiendo este artículo puedo darme cuenta ...

LA IMPULSIVIDAD Y LA ANGUSTIA QUE EXISTE DETRÁS DE ELLA.

En múltiples ocasiones me he encontrado con motivos de consulta relacionados con comportamientos compulsivos e impulsivos, y para poder reflexionar sobre estos términos considero que es importante que tengamos claras sus definiciones: Las compulsiones son comportamientos o actos mentales de carácter recurrente cuyo propósito es prevenir o aliviar la ansiedad o el malestar (De Castro, Garcia, & Ternera, 2019) y es un término que está principalmente relacionado con el trastorno obsesivo compulsivo. Por otro lado, la impulsividad por su origen etimológico la podemos relacionar con los impulsos, estás son decisiones rápidas que se toman sin medir sus consecuencias y que son movilizadas por un estado emocional intenso, pero que no siempre están relacionados con un trastorno mental. Respecto a estas definiciones podemos decir que, aunque no todos los comportamientos impulsivos necesariamente son compulsiones, todas las compulsiones si las podemos catalogar como comportamientos impu...

LA VALENTÍA DE IR A TERAPIA.

Son muchos los prejuicios que hay alrededor de empezar un proceso terapéutico los cuales están enraizados en las resistencias que cada persona construye según sus experiencias y que, a su vez, son las que nos permitirán entender por que ir a terapia es una decisión de valientes. Pero antes de hablar de esas resistencias quiero primero resaltar el fenómeno más común en aquellos que bajo el desespero de calmar el sufrimiento emocional acuden a un psicólogo. Parece haber un imaginario que hace pensar que aquellos que van a terapia son personas frágiles, que no son capaces por sí mismas de lidiar con las pesadas cargas del día a día . . Ante esta idea vale la pena preguntarse ¿Quién en el mundo no es frágil? ¿Acaso alguien tiene la seguridad de nunca perder aquello que le da sentido a su vida? Me temo que la respuesta es NO , todas las personas de un modo u otro somos frágiles y afrontamos esa fragilidad de manera única y particular, todo con la finalidad de mantenernos firmes en n...